Seguro que te han hablado de la dieta de la alcachofa, incluso puede que la hayas probado, y sabrás de sus excelentes resultados. La alcachofa es originaria de la costa mediterránea, probablemente de Sicilia, de Egipto o de las Islas Canarias.
Los alcauciles, otro de los nombres de la alcachofa es uno de esos vegetales que sirve para bajar de peso, o para controlarlo.
Esta verdura tiene unas grandes propiedades que colaboran con la función digestiva, principalmente que favorece la digestión de las grasas, de ahí que alivie los síntomas de acidez y pesadez ante las malas digestiones. Además aporta en sí misma muy pocas calorías.
Además de para adelgazar es muy diurética y depurativa para los riñones. Su consumo es muy beneficioso para las personas que padecen cálculos y arenillas biliares, ya que disminuye la acción de los cólicos. Ayuda en la diabetes, para mantener el nivel de azúcar estable, facilita la eliminación de colesterol en sangre, lo barre de las arterias.
Como ves todo son ventajas así que aprovecha todas estas cualidades y acuérdate de ella en tus platos diarios. Las alcachofas se pueden guisar, tomar en ensalada si son de lata, condimentar con escabeche, hervir…y freír claro, pero recuerda que la harina y los fritos no son buenos aliados en una dieta de adelgazamiento.
Y un truco, casi más de belleza y salud, si tienes problemas con tus ojos que se te quedan secos ponte un par de hojas de alcachofas en los párpados, y olvídate de las lágrimas artificiales.
Por cierto, durante mucho tiempo se pensó que era afrodisíaca, otro motivo más para añadirla en nuestra dieta.
